Cuenco Tibetano 7 Metales 4 Pulgadas
Cuenco Tibetano 7 Metales 4 Pulgadas
Cuenco Tibetano 7 Metales (4 Pulgadas)

Cuenco Tibetano 7 Metales (4 Pulgadas)

Precio habitual €44.00 Precio de oferta €32.95
Los cuencos tibetanos han sido creados con conciencia e intención y son utilizados como guías en ritos ceremoniales, viajes astrales, el despertar de la conciencia, purificación de ambientes, minerales u otros objetos y en la curación de enfermedades tanto a nivel físico, como psíquico, emocional y espiritual.
Los cuencos tibetanos están compuestos por una aleación de los siete metales sagrados: plata, oro, mercurio, estaño, plomo, cobre y hierro y forjados de forma artesanal.

Toda terapia del sonido, se basa en el principio de resonancia, por el cual una vibración más intensa y armónica contagia a otra más débil, disonante o no saludable.
El principio de resonancia designa la capacidad que tiene la vibración de llegar más allá, a través de las ondas vibratorias y provocar una vibración similar en otro cuerpo. Es decir es la capacidad que tiene una frecuencia de modificar a otra frecuencia.

Los grandes expertos en la terapia del sonido ya han descubierto científicamente que mediante el sonido se puede conseguir la auto-destrucción de las células cancerosas y la curación de infinidad de enfermedades.
Los cuencos tibetanos son instrumentos de curación, sanación, relajación y meditación, ayudándonos a establecer una vibración saludable en todo nuestro organismo, tanto a nivel físico, como mental o psicológico, y emocional y espiritual.
Son un medio maravilloso para equilibrar nuestros Chakras y cambiar la conciencia desde un estado alterado de ansiedad y estrés hacia un estado de paz, relajación y serenidad, induciendo estados de sanación espontánea y estados místicos, elevando nuestra frecuencia vibratoria.

Las personas que han experimentado un masaje sónico con cuencos tibetanos aprecian grandes cambios: mayor claridad mental, aumento de la creatividad, mayor concentración, mayor visión de futuro y una gran sensación de paz. El resultado es un individuo más productivo, más centrado, más feliz, más sereno, más equilibrado, más en paz consigo mismo.
Existe un espacio de paz en nuestro interior y los cuencos tibetanos nos ayudan a entrar en él, nos ayudan a resonar con nuestra verdadera conciencia o yo superior y con ese sentimiento de paz y serenidad que todos llevamos dentro.

A nivel físico se utilizan en la curación de cualquier enfermedad; para recargar nuestro sistema energético, para aliviar el sufrimiento y el dolor (incluye el dolor emocional), para eliminar inflamaciones, para estados de ansiedad, angustia, estrés, depresión, tristeza, insomnio, hiperactividad.
Hace que los sistemas biológicos funcionen con más homeostasis; calma la mente, y con ello el cuerpo, y tiene efectos emocionales que influyen en los neuro-transmisores y los neuro-péptidos, que a su vez ayudarán a regular el sistema inmunitario, el gran sanador que llevamos dentro.